Hace cosa de un año escribí sobre diferencias que había notado entre cómo me habían enseñado inglés a mí y cómo eran las clases de idiomas en DePauw University, Indiana. Pues bien, un año más tarde y con dos semestres del máster de enseñanza de español ya terminados, vuelvo a retomar el tema.
Aquellas clases llenas de normas gramáticas y de listas de vocabulario, estaban basadas en el método de gramática y traducción. Entre sus principios, encontramos la memorización, la enseñanza de vocabulario y de reglas gramaticales y la traducción de textos. El objetivo inicial de este método era la enseñanza de las lenguas clásicas para disfrutar de su literatura. Pero ¿es ese nuestro objetivo hoy en día? El empleo de gramática y traducción significa que las oportunidades para escuchar y hablar la lengua meta en la clase son escasas, ya que se utiliza la mayor parte del tiempo para tratar cuestiones de la lengua.
Poco a poco, fueron surgiendo distintos métodos, algunos de ellos un tanto estrambóticos, como la sugestopedia, que crea un mundo fantástico de positivismo y termina las clases con música del barroco tardío.
O el método del silencio, en el que el profesor modela una vez y los estudiantes van formulando sus propias hipótesis. Hay muy poca corrección de errores. Yo la verdad es que no me veo en una clase así...
Y ahora, ¿qué tenemos? Pues bien, hemos llegado a la era posmétodo, en la que la clase no se guía por un método con una serie de normas estrictas, sino que se basa en una serie de ideas que no imponen el tipo de actividades que tendremos en la clase, sino que las guían según unos objetivos. El enfoque comunicativo tiene como pilares la interacción, la negociación del significado (explicar con otras palabras o gestos, en lugar de dar la traducción), el trabajo en grupos y el uso de materiales y situaciones reales.
He de decir que yo era bastante reacia a hablar con mis compañeros en inglés durante las clases. Mi lógica era que no iba a aprender nada de ellos porque sabían lo mismo que yo. Sin embargo, ahora estoy convencida de que es algo necesario en la clase porque aumenta el tiempo en el que los alumnos pueden interactuar. Pongamos un ejemplo, en una clase de 20 estudiantes, si solo se comunican en la lengua meta con el profesor ¿cuánto tiempo podrán hablar? Las actividades en grupo son una forma de aumentar ese tiempo.
El objetivo final de este enfoque es que el alumno adquiera una competencia comunicativa, en otras palabras, que sea capaz de desenvolverse en situaciones de comunicación reales. ¿Cómo se ve este cambio en la práctica? Con el método de gramática y traducción, nuestro objetivo sería enseñar el imperfecto en español, con sus terminaciones y sin importar mucho el contexto. Ese mismo objetivo desde una perspectiva comunicativa se transformaría en dar las herramientas al estudiante para que sea capaz de hablar de circunstancias en el pasado. Para ello, emplearíamos situaciones en las que los hablantes nativos utilizan ese tiempo.
Hasta aquí un poco de metodología y su evolución. En la próxima entrada continuaré con otros elementos que se tienen en cuenta para preparar una clase de idiomas.
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miércoles, 8 de mayo de 2013
martes, 15 de mayo de 2012
Salamanca también orienta
Tengo la sensación de que durante este último año se han multiplicado las jornadas de orientación para estudiantes de traducción e interpretació (al igual que los blogs, tal y como decía Pablo en esta entrada). He leído sobre muchas y me muero de envidia por no poder asistir.
Lo que sí pude hacer fue seguir las jornadas de orientación que hubo en Salamanca. Me tocó madrugar, estaba de vacaciones en Nueva York y las 9.30 am en España significó levantarse a las 3.30 am. En un principio, uno de mis profesores me pidió que participase. Automáticamente pensé ¿yo? ¿orientar? ¡Si lo que necesito es eso precisamente, que me orienten! Al final no fue posible porque la cosa le alargó un poco más de la cuenta.
En las jornadas participaron varios antiguos alumnos, y voy a aprovechar esto para mencionar algo que me ha llamado la atención aquí. Me encanta que en inglés tengan un término para los antiguos alumnos, alumni, muy diferente del alumno, que sería simplemente student. Una de las diferencias que he notado entre la universidad estadounidense y la española es que aquí los antiguos alumnos están presentes. Vienen constantemente a ofrecer prácticas de las empresas en las que trabajan y son auténtico recurso para la universidad (sí económico también, es cierto que hacen donaciones a las universidades). Creo que es algo muy positivo y, en cierto modo, natural. Después de haber estudiado en una universidad, sabemos qué tipo de formación se recibe, los puntos fuertes y débiles. Es decir, conocemos un poco más sobre un posible candidato a un trabajo ¿no creéis que resulta positivo? En Salamanca ya tenemos un grupo en LinkedIn (Licenciados/Graduados en TeI - USAL), creado por nuestro profesor Jesús Torres del Rey.
Volviendo a las jornadas de orientación, el mensaje principal que saqué es que, aunque estés unos años trabajando/estudiando en un ámbito diferente a la traducción, si quieres volver, puedes. Estoy segura de que cada uno se llevará su propio mensaje. Este en concreto tiene bastante que ver con mi situación personal. Era una de las cosas que me preocupaba cuando decidí buscar un máster en lingüística/enseñanza ¿y la traducción y la interpretación? ¿se me van a olvidar? Creo que las tengo suficientemente presentes como para olvidarlas :-) Sentí una especie de alivio al escuchar las trayectorias profesionales de aquellos que estuvieron en mi lugar no hace tanto tiempo.
Os dejo con el comienzo de las jornadas (estoy intentado conseguir el resto de vídeos, todavía estamos trabajando en las emisiones de nuestros eventos). Las jornadas empiezan en el minuto 2.30 con la presentación de Carlos Fortea, decano de nuestra facultad. Le sigue Elena Palacio, una de mis profesoras de interpretación.
Lo que sí pude hacer fue seguir las jornadas de orientación que hubo en Salamanca. Me tocó madrugar, estaba de vacaciones en Nueva York y las 9.30 am en España significó levantarse a las 3.30 am. En un principio, uno de mis profesores me pidió que participase. Automáticamente pensé ¿yo? ¿orientar? ¡Si lo que necesito es eso precisamente, que me orienten! Al final no fue posible porque la cosa le alargó un poco más de la cuenta.
En las jornadas participaron varios antiguos alumnos, y voy a aprovechar esto para mencionar algo que me ha llamado la atención aquí. Me encanta que en inglés tengan un término para los antiguos alumnos, alumni, muy diferente del alumno, que sería simplemente student. Una de las diferencias que he notado entre la universidad estadounidense y la española es que aquí los antiguos alumnos están presentes. Vienen constantemente a ofrecer prácticas de las empresas en las que trabajan y son auténtico recurso para la universidad (sí económico también, es cierto que hacen donaciones a las universidades). Creo que es algo muy positivo y, en cierto modo, natural. Después de haber estudiado en una universidad, sabemos qué tipo de formación se recibe, los puntos fuertes y débiles. Es decir, conocemos un poco más sobre un posible candidato a un trabajo ¿no creéis que resulta positivo? En Salamanca ya tenemos un grupo en LinkedIn (Licenciados/Graduados en TeI - USAL), creado por nuestro profesor Jesús Torres del Rey.
Volviendo a las jornadas de orientación, el mensaje principal que saqué es que, aunque estés unos años trabajando/estudiando en un ámbito diferente a la traducción, si quieres volver, puedes. Estoy segura de que cada uno se llevará su propio mensaje. Este en concreto tiene bastante que ver con mi situación personal. Era una de las cosas que me preocupaba cuando decidí buscar un máster en lingüística/enseñanza ¿y la traducción y la interpretación? ¿se me van a olvidar? Creo que las tengo suficientemente presentes como para olvidarlas :-) Sentí una especie de alivio al escuchar las trayectorias profesionales de aquellos que estuvieron en mi lugar no hace tanto tiempo.
Os dejo con el comienzo de las jornadas (estoy intentado conseguir el resto de vídeos, todavía estamos trabajando en las emisiones de nuestros eventos). Las jornadas empiezan en el minuto 2.30 con la presentación de Carlos Fortea, decano de nuestra facultad. Le sigue Elena Palacio, una de mis profesoras de interpretación.
Watch live streaming video from mousalamanca at livestream.com
P.D.: Acabo de recibir la grata sorpresa de que mi blog ha sido nomidato para los Top 100 Language Lovers 2012 ¡qué honor!
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lunes, 19 de marzo de 2012
Un idioma nuevo ¿y cómo lo aprendo?
Aquí en Estados Unidos, tengo la oportunidad de ver la enseñanza de idiomas en la universidad desde dos puntos de vista: enseñando y estudiando. Llevo tiempo planteándome una pregunta que probablemente tenga muchas respuestas, o quizás ninguna. ¿Cuál es la mejor forma de aprender un idioma?
Creo que estamos todos de acuerdo en que algo falla en España cuando niños que empiezan a estudiar inglés con 8 años (yo empecé a esa edad, ahora me consta que empiezan con 3), terminan bachiller con 18 años y sin ser capaces de mantener una conversación simple en inglés. Eso sí, te explican de carrerilla los tres tipos de condicional, el past perfect o el reported speech. ¿Culpa de los profesores? Hay casos evidentes, yo he escuchado auténticas barbaridades en clases de inglés, incluso a nivel universitario (no me estoy refiriendo a ningún profesor de traducción de Salamanca). ¿Culpa de los alumnos? También. No son demasiados los estudiantes que ven en los idiomas (ojo, hablo del bachiller de hace 5 años, igual si voy ahora me sorprenden) una oportunidad de trabajo y de ocio, ¿por qué no? ¿quién no se lo ha pasado bomba hablando con guiris en cualquier viaje al extranjero?
El enfoque para estudiar un idioma en España es el de "rellena huequitos", escribe, escribe y escribe. Cuando tenemos un listening... ¡cunde el pánico! y cuando llega la parte oral... ah no, que nunca llega. Como decía antes, esto NO funciona y ¿por qué seguimos con el mismo método? ¿por qué seguimos despilfarrando dinero, recursos y tiempo en algo que no da frutos?
Aquí en EEUU les gusta darle al palique y prestan bastante más atención a la parte oral. A veces, le dan tanta importancia, que la gramática se echa de menos. Creo que los métodos deductivos están bien, nos ayudan a discurrir un poco, pero también creo que un poco de gramática ayudar a asentar estructuras (puede que tantos años dedicados a la gramática inglesa hayan hecho mella en mí).
Os voy a poner el ejemplo del árabe. En primero de carrera hice un año de árabe, del que solo recordaba cómo escribir y alguna que otra palabra. Recuerdo que llegamos a dar bastante gramática: presente, pasado, plural, dual... en fin, completito. ¿Podía hablar? Con mucha paciencia igual pronunciaba alguna frase. Cuatro años después, me decidí volver al árabe (por un par de razones que no vienen al caso). La clase está centrada en la parte oral y, he de decir, que he notado una gran diferencia, ahora tengo un profesor nativo, del Líbano. Sin embargo, intentar aprender la conjugación en árabe de forma exclusivamente deductiva es un suicidio. Una pequeña tablita con los prefijos y sufijos ayuda mucho. Lo que no puedo negar es que sí sé utilizar la poca gramática que hemos dado.
Aturullar a la gente con normas y perder de vista la parte funcional de un idioma, entender y hablar, solo genera muchos "especialistas" en gramática (desempleados en potencia). No obstante, ignorar por completo las estructuras que vertebran la lengua, puede que dificulte el proceso en lugar de facilitarlo. ¿Acaso no aprenden gramática los niños pequeños? Cuando adquirimos nuestra lengua materna, no solo aprendemos las palabras, sino también cómo se relacionan, qué patrones siguen. Si no fuese así ¿por qué dicen "sabo" en lugar de "sé"? Un crío nunca ha escuchado a sus padres decir sabo, lo que está haciendo es aplicar la norma para la primera persona de los verbos regulares de la segunda conjugación del español.
¿Y si juntamos los dos métodos? Yo apostaría por una tercera vía, que reduzca la cantidad de gramática y aumente la práctica, tanto a la hora de entender como de hablar.
¿Cómo habéis aprendido vuestros idiomas? ¿Qué método funciona mejor para vosotros? ¿Algún autodidacta en la sala?
Creo que estamos todos de acuerdo en que algo falla en España cuando niños que empiezan a estudiar inglés con 8 años (yo empecé a esa edad, ahora me consta que empiezan con 3), terminan bachiller con 18 años y sin ser capaces de mantener una conversación simple en inglés. Eso sí, te explican de carrerilla los tres tipos de condicional, el past perfect o el reported speech. ¿Culpa de los profesores? Hay casos evidentes, yo he escuchado auténticas barbaridades en clases de inglés, incluso a nivel universitario (no me estoy refiriendo a ningún profesor de traducción de Salamanca). ¿Culpa de los alumnos? También. No son demasiados los estudiantes que ven en los idiomas (ojo, hablo del bachiller de hace 5 años, igual si voy ahora me sorprenden) una oportunidad de trabajo y de ocio, ¿por qué no? ¿quién no se lo ha pasado bomba hablando con guiris en cualquier viaje al extranjero?
El enfoque para estudiar un idioma en España es el de "rellena huequitos", escribe, escribe y escribe. Cuando tenemos un listening... ¡cunde el pánico! y cuando llega la parte oral... ah no, que nunca llega. Como decía antes, esto NO funciona y ¿por qué seguimos con el mismo método? ¿por qué seguimos despilfarrando dinero, recursos y tiempo en algo que no da frutos?
Aquí en EEUU les gusta darle al palique y prestan bastante más atención a la parte oral. A veces, le dan tanta importancia, que la gramática se echa de menos. Creo que los métodos deductivos están bien, nos ayudan a discurrir un poco, pero también creo que un poco de gramática ayudar a asentar estructuras (puede que tantos años dedicados a la gramática inglesa hayan hecho mella en mí).
Os voy a poner el ejemplo del árabe. En primero de carrera hice un año de árabe, del que solo recordaba cómo escribir y alguna que otra palabra. Recuerdo que llegamos a dar bastante gramática: presente, pasado, plural, dual... en fin, completito. ¿Podía hablar? Con mucha paciencia igual pronunciaba alguna frase. Cuatro años después, me decidí volver al árabe (por un par de razones que no vienen al caso). La clase está centrada en la parte oral y, he de decir, que he notado una gran diferencia, ahora tengo un profesor nativo, del Líbano. Sin embargo, intentar aprender la conjugación en árabe de forma exclusivamente deductiva es un suicidio. Una pequeña tablita con los prefijos y sufijos ayuda mucho. Lo que no puedo negar es que sí sé utilizar la poca gramática que hemos dado.
Aturullar a la gente con normas y perder de vista la parte funcional de un idioma, entender y hablar, solo genera muchos "especialistas" en gramática (desempleados en potencia). No obstante, ignorar por completo las estructuras que vertebran la lengua, puede que dificulte el proceso en lugar de facilitarlo. ¿Acaso no aprenden gramática los niños pequeños? Cuando adquirimos nuestra lengua materna, no solo aprendemos las palabras, sino también cómo se relacionan, qué patrones siguen. Si no fuese así ¿por qué dicen "sabo" en lugar de "sé"? Un crío nunca ha escuchado a sus padres decir sabo, lo que está haciendo es aplicar la norma para la primera persona de los verbos regulares de la segunda conjugación del español.
¿Y si juntamos los dos métodos? Yo apostaría por una tercera vía, que reduzca la cantidad de gramática y aumente la práctica, tanto a la hora de entender como de hablar.
¿Cómo habéis aprendido vuestros idiomas? ¿Qué método funciona mejor para vosotros? ¿Algún autodidacta en la sala?
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